Finca El Ocaso
PRODUCTOR: Gustavo y Santiago Patino
FINCA: El Ocaso
REGIÓN: Salento Quindio
ALTITUD: 1850 MSNM
COSECHA: Abril - Junio
VARIEDADES:
Pink Bourbon, Tabi, Gesha, Sidra, Pacamara, SL28, Tabi, Castillo
Dónde comenzó todo: Mi primera escuela de café
Finca El Ocaso no es solo una finca cafetera, es donde todo empezó para mí. Es el lugar donde aprendí sobre café viviéndolo cada día. Como hija de Gustavo, quien ha dirigido la finca desde 1987, crecí rodeada de café, observando cómo la disciplina, la constancia y una visión a largo plazo moldearon lo que la finca es hoy.
Ubicada en Salento a 1.850 metros sobre el nivel del mar, El Ocaso ha estado produciendo café durante décadas bajo un modelo que respeta tanto la tierra como el proceso. Después de un viaje a Costa Rica en 2001, mi familia hizo la transición hacia prácticas más limpias y sostenibles, logrando certificaciones como Rainforest Alliance, UTZ y 4C. Esto definió la base de la finca: café cultivado bajo sombra, procesos estructurados y un claro enfoque en la calidad.
Aunque el café siempre fue parte de mi vida, me incorporé formalmente a la operación en 2014 con una clara intención: evolucionar lo que ya se había construido. A lo largo de los años trabajando junto a mi familia, desarrollé mi camino en el café, convirtiéndome en catadora Q Grader, tostadora y compradora de café verde, y, lo que es más importante, convirtiéndome en un motor clave de cambio dentro de la finca.
Uno de los mayores desafíos ha sido la transición generacional, alineando experiencias profundamente arraigadas con nuevas formas de entender la calidad. Cambiar la mentalidad no fue inmediato, pero era necesario. A través de ese proceso, lideré el desarrollo de nuevos enfoques de procesamiento y ayudé a estructurar la finca en torno a estándares de calidad más precisos y consistentes, siempre enfocados en perfiles limpios y expresivos.
Lo que hace a El Ocaso verdaderamente diferente es su profundidad cultural. No es solo una finca, sino un lugar donde se vive el café. A través de su hotel cafetero y sus visitas guiadas, miles de visitantes cada año conectan directamente con la cultura cafetera colombiana, comprendiendo a las personas, el proceso y la historia detrás de cada taza.
Hoy, Finca El Ocaso representa tanto la tradición como la evolución. Sigue siendo mi primera escuela de café, pero también el lugar donde he podido impulsar un cambio significativo, construyendo un futuro arraigado en la calidad, la identidad y el propósito.